domingo, 30 de junio de 2013

Irse sin irse

Rápido, en silencio, roto y sin avisar... Así cómo llegué, me iré de tus manos, de tu cuerpo.  De tu vida jamás. 


Hay etapas, épocas, momentos, lugares, distancia y tiempo, tiempos... Dicen que lo único perfecto es el tiempo, irónicamente es quizá lo que consideramos más imperfecto, más injusto. Qué hacer cuando la única máquina del tiempo que se tiene son fotos, recuerdos, canciones, una banda sonora compartida de esta película... Cuando en vez de provocar sonrisas provocan llanto, melancolía, desencuentros, dolor...


Cuando no me quiero ir, me sacas, cuando me quiero mudar a vivir a tu alma, me cierras las puerta. Cuando soy tóxico en ti, me abrazas...

Un día, roto me fuí, cuando ya no me importaba no lo importante ni lo banal. 

Por muy roto no me iré ya más. Eso es seguro. Tan seguro como saber que nos guste o no, todo tuvo y tiene sus tiempos

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