jueves, 2 de mayo de 2013
Terapia
Siempre de alguna manera he sentido y pensado que, al menos para mi, escribir es terapéutico. Para bien y quizá para mal, no lo se. Igual solo importa para mi y se también para la luna.
Me doy cuenta que al hablar de mi, hablo de ti. Siempre. De cierta forma y de todas las formas.
Eres la tinta de un tatuaje, un perfume de mil aromas diferentes pero comunes entre si.
Eres también tinta en mi pluma, sangre en mis venas y miel en mis labios.
Eres yo, en otro cuerpo, en otro sexo... En otras vidas quizá. Seguramente.
Si eres mi hogar, yo soy tu casa, puedes dejar desordenada la cama, platos sucios en la cocina, tu ropa en el piso... Tu sabor en mis labios, tu sudor en mi cuerpo.
Porque eres, eso pasa. Pasa que tú eres...
Me doy cuenta que al hablar de mi, hablo de ti. Siempre. De cierta forma y de todas las formas.
Eres la tinta de un tatuaje, un perfume de mil aromas diferentes pero comunes entre si.
Eres también tinta en mi pluma, sangre en mis venas y miel en mis labios.
Eres yo, en otro cuerpo, en otro sexo... En otras vidas quizá. Seguramente.
Si eres mi hogar, yo soy tu casa, puedes dejar desordenada la cama, platos sucios en la cocina, tu ropa en el piso... Tu sabor en mis labios, tu sudor en mi cuerpo.
Porque eres, eso pasa. Pasa que tú eres...
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